Y tras entender que el peor error de mi vida fue volver hacia atrás, a volverme a ver absorbida por un túnel donde solo había oscuridad y niguna luz esperando brillar al final de tal tenebroso trayecto, pude comprobar que las heridas del pasado solo nos...
De pronto tú... Que vienes a mi vida dejando mi pasado atrás, creyendome hacer ver que un corazón roto se puede sanar. Que una herida de verdad cicatriza y que el tiempo no hay que dejarlo correr sin más. Y de pronto vuelvo a creer que el hecho de que...
Tan profundo tal desengaño que de repente despierto en motad de un avismo que pudo haaber sido una parte de mí que no consigo ni silenciar, ni quitar, ni borrar, de mi mente tal desastre y tantas mentiras que me llevaron a la parte más tenebrosa y desconocida...
Y ahora, que han jugado con mi corazón haciendome pensar que era yo quien dejaba hecho añicos los recuerdos de un sinsentido de latidos que no bombeaban a corde un amor real. Ahora que me han hecho pedazos fingiendo que sin mí nada sería igual, que aprendieron...
Respirando entre olores dispares a melancolía y rabia, anteriores a mil desastres y desencuentros con algun torpe latido que me hizo confundir qué sentía y a quien heria, a quien dolía y en quien pensaba cuando decía sentir amor sin pensar que me ardía...
Si es injusto que una vez vuelvo a decidir dejarme perder en miradas que me recuerdan quien fui alguna vez, se disuelva en silencio cualquier pregunta que sin hallar respuestas, vuelven a haber miradas que no se cruzan por miedo a decirse entre lineas...
Y si la vida es esto de perder sin haber ganado aquello que nunca fue hallado, más bien distorsionado y vuelvo a ser un capricho de alguien que se quiso distraer pensando que podía amarme como a nadie nunca amó alguna vez. Y si vuelvo a estar en manos...
Y que siento que hay cosas que demasiado me callo y otras que sin más no digo, por miedo a dejar de ser testigo de sonrisas cómplices de cualquier buen motivo. Que acostumbro a frecuentar mundos de desconocidos que pretenden hacerme ver que eso del destino...
Silenciando de nuevo, sensaciones no sentidas por miedo a reabrir una herida, me sentencio a vivir algo desconocido por el miedo a que tampoco sea cierto. Y en tal encrucijada, de no tener medida entre eso del bien y el mal, vuelvo a cagarla de nuevo...
Y si nada es cierto, y vuelvo a enredarme entre pensamientos de todo lo que he sentido sin sentir, lo que he finjido sin saber que fingía, mirando cada vez unos ojos diferentes, arañando espaldas de amantes dispares que me llevaban entre gritos a imaginarme...