Y aunque piense...
Por paradojico que parezca, sí, pensé en ella, y en que quizá se le podía parar un sufrimiento continuo, con un final impuesto por mi parte. Sigue pareciendo injusto que ella decidiese darme algo que yo pretendo quitarme, pero acaso puede alguien parar esta mente..? Toda rabia contenida acaba saliendo a flote, y si me perjudico a mi misma, a quien ofende? Que vi en sus ojos lágrimas aquel día, y eso hace que hoy no pueda, pero me perturba la idea, le hago sufrir sin quererlo, y pretendo ponerle remedio, de algún modo, un tanto desmesurado... No me lo quito de la cabeza, y si lo hago..?