Distancia como meta
Que la distancia no es camino y tú la coges de destino, que la frialdad no es tu vestido y te aferras a no desnudar ese corazón de hierro, que tus ojos se vuelven frios cuando miras hacia otro lado y yo debo estar esperando que recapacites tus malos hábitos y pidas perdón al menos. Y tú tan compuesta, tan entera, tan dispuesta a decir un adiós ante cualquier ofensa. Así vistes de calma, alejándote de mi, haciendome entender que fue mi culpa, sí... Y tú..? Sin respuesta.