Vuelves a irte
Y tan fría como siempre, tan distante como sientes, que serias capaz de irte sin despedirte, y yo sufriendo por lo que pasa por tu mente, sintiendo que soy repelente por pensar un tanto de mí de más. Pero duele, duelo, hago daño, porque estoy dolida y no me sirve otro engaño, porque busco algo que ya no nace, se marchitó. Porque vuelvo a hartarme de querer tanto a alguien que no le tiembla la voz para decirme adios.